En un circuito eléctrico cerrado el voltaje, la intensidad y la resistencia deben tener valores debidamente controlados para un buen funcionamiento del sistema. Una condición de cortocircuito queda determinada al eliminarse, desde el punto de vista práctico, la resistencia de consumo del circuito. Según la ley de Ohm se tiene que

Por tanto, si la resistencia se aproxima a cero la intensidad tiende a infinito. Esta situación se da, por ejemplo, al caer una barra de metal sobre los conductores y formar un puente. En este caso se dice que han quedado "puenteados" el vivo o fase y el neutro del circuito, oponiendo este una resistencia prácticamente igual a 0 al paso de corriente eléctrica.
Joule estableció la relación q = 0,24 R I² t (calorías). Si la corriente adquiere valores excesivos, la cantidad de calor es tal que puede fundir casi instantáneamente un circuito. El cortocircuito puede darse entre vivo y neutro o entre vivo y tierra, ya que este es un buen conductor.